Unos 3.000 palestinos han resutado heridos y 135.000 han abandonado sus casas. Hoy han fallecido nueve miembros de una misma familia, siete de ellos niños, en un ataque contra una casa en Rafah
«Deberían desaparecer junto a sus hogares, donde han críado a estas serpientes. De lo contrario, criarán serpientes más pequeñas», publicaba en Facebook