Los graves disturbios de anoche se saldaron con tres muertos y más de un millar de heridos, poniendo en jaque las relaciones diplomáticas entre los dos países.
«Le cobraremos a Erdogan un precio que le deje claro que no le vale la pena empezar a pelear con Israel», afirmó hoy el ministro de Exteriores israelí.
Esta medida se produce a raíz del informe de la ONU que critica el ataque israelí a la Flotilla de la Libertad en 2010, en el que murieron nueve turcos, según informó hoy el ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu.