El Consejo de Derechos Humanos aprueba el informe Goldstone, en el que se acusa al Ejército israelí y al movimiento radical de cometer los crímenes cometidos durante la ofensiva hebrea contra Gaza.
El jefe de la diplomacia israelí cree que los esfuerzos para alcanzar una solución definitiva al conflicto fracasaron desde el primer acuerdo firmado entre Israel y los palestinos en 1993.