Impuestos, seguros, salarios y mantenimiento de vehículos reducen sustancialmente los beneficios de las autoescuelas «No cobramos 3.300 pesetas por práctica de conducir, sino 2.845. El diciséis por ciento que se queda en medio corresponde al IVA, que nutre las arcas de Hacienda». Con esta contundencia, Gerardo Sanesteban, uno de los profesores de autoescuela de Ferrol, quiere dejar claro que «el sector no genera beneficios en estos momentos, sino más bien una filosofía de subsistencia». Y es que, los seguros, los impuestos, los salarios de personal, y, sobre todo, el mantenimiento que necesitan los vehículos desecha en la ciudad ferrolana y en contra de la opinión pública generalizada, toda ambición lucrativa en el negocio de las autoescuelas.
REDACCIÓN