La ayuda para cambiar vehículos de más de diez años seguirá siendo de 2.000 euros, la mitad aportada por el Estado y la otra mitad por el fabricante o concesionario
Londres pretende la generalización de esta tecnología, que permitiría a la gente disponer de más tiempo, aunque no convence la mitad de sus potenciales usuarios, que se manifiestan contrarios a montarse en uno