El presidente telefoneó a los cuatro ciudadanos que redujeron a Maxime Brunerie, que fue internado en un psiquiátrico El intento de atentado contra el presidente francés, Jacques Chirac, cuyo autor, un neonazi, fue trasladado ayer a un hospital psiquiátrico, ha puesto de relieve la existencia de una red de grupos ultraderechistas violentos en Francia. Alertados por sus colegas británicos, los investigadores galos descubrieron que el joven Maxime Brunerie había puesto un mensaje en una web anglófona de extrema derecha en el que instaba a ver la televisión el 14 de julio, porque «voy a ser la estrella». Una semana antes había comprado el arma que utilizó ese día. La policía busca ahora al mejor amigo de Brunerie, otro neonazi.
AGENCIAS