El monarca dejó en Boiro un halo de buena persona, de cercanía y de calor que quienes lo tuvieron cerca agradecieron con un significativo «¡viva el Rey!»
Los trabajadores municipales boirenses fueron los anfitriones de la fiesta organizada con motivo de la celebración de la patrona y a la que asistieron 154 personas
Tras descubrir la placa conmemorativa, Juan Carlos se acercó al micrófono y declaró que «no tenía pensado hablar» pero que, aún así, quería felicitar a su fundador.