La industria cinematográfica obliga a las actrices de Hollywood a vestir trajes para ganar kilos en las películas Las artistas más delgadas de la meca del cine han tenido que ganar kilos para sus últimos estrenos. Desde la esbelta Gwyneth Paltrow hasta la reina de Hollywood, Julia Roberts, han mostrado en los últimos meses sus carnes rebosantes en la gran pantalla. Para adoptar el aspecto de una musa de Boticelli, las estrellas del celuloide no han recurrido al método tradicional de inflarse de pasteles. Su truco son los trajes de gorda, un sistema que se ha puesto de moda en la costa oeste de Estados Unidos para saciar esta nueva moda de mujeres orondas porque, eso sí, la regla habitual para la contratación sigue siendo «cuánto más delgada mejor».
ROCÍO AYUSO