La banda irlandesa sorprendió a los londinenses con un insólito concierto sobre la azotea de un edificio, como hicieron The Beatles hace cuarenta años.
Pocas localidades se quedaron ayer sin desfiles de disfraces y comparsas. En todas ellas hubo un lugar reservado para la crítica, la acidez, las noticias y sobre todo, el humor
La rutina de los sastres y oficinistas de la céntrica calle Saville Row se hizo añicos por un inesperado estruendo: los Beatles en una azotea en el que sería su último concierto.
A sus 61 años, el guitarrista de los Rolling Stones cuenta su vida en un libro en el que explica que sus recuerdos han sobrevivido, milagrosamente, al alcohol y las drogas.
Paul McCartney y Ringo Starr, y Yoko Ono y Olivia Harrison, en representación de John Lennon y George Harrison, han hecho aportaciones para la creación de este juego.