Entre estos objetivos se encuentran, según la Comisión Europea, el diálogo intercultural, un incremento de la inversión de la UE en sus vecinos del sur o la mejora de la situación de la mujer en estos países.
El ministerio del Interior calcula que podrían recibir más de 15.000 solicitudes, que ahora están amenazados en su país por trabajar o haber trabajado para las fuerzas británicas.