La Diputación de Ourense admite que tiene una deuda con el autor fallecido «A pesar del deterioro de salud de los últimos meses, estuvo trabajando hasta el final. Lo llevaba dentro y era una forma hasta de olvidarse de la enfermedad», afirma Coral, la viuda de José Ángel Valente, en las vísperas de la incineración del literato. Coral asegura que el poeta se sentía «enormemente gallego», especialmente en los últimos tiempos, y por eso quiso que sus cenizas descansasen en el panteón familiar de Ourense. La Diputación de esta provincia admite la existencia de una deuda con el poeta desaparecido.
F. DELGADO
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JESÚS M. GARCÍA