Los cerqueros barbanzanos que faenan en el Cantábrico están vendiendo bocarte a un precio medio de 500 pesetas La costera de la anchoa en el Cantábrico está resultando un éxito tanto en abundancia de capturas como en el precio de subasta en lonja. Tras los duros meses por los que atravesó la flota del cerco de Barbanza a causa del mal tiempo, los aproximadamente 20 buques de Portosín y Ribeira que se desplazaron a este caladero se están resarciendo de tantos días de paro forzoso. Aunque el tiempo tampoco les acompaña, las jornadas que salen a faenar están cogiendo, por regla general, entre 3.000 y 8.000 kilogramos de anchoa, y algunos barcos incluso llegaron al tope, 10.000, en alguna ocasión. La cotización también es elevada, pues se paga a un precio medio de 500 pesetas (tres euros).
A. F. N.