José Leyte Verdejo.

«Estamos hasta las narices»

Pasajeros del aeropuerto y sus familiares expresan su enfado por el «overbooking» y los desvíos Las horas de espera dan tiempo para pensar y hay quien lo hace. En Alvedro, cancelaciones y retrasos han facilitado que nazcan teóricos de la aviación en pleno aeropuerto. Teresa Golpe es un ejemplo. Esperando a su marido ha encontrado la relación entre las estaciones del año y los desvíos de vuelos: «Ahora está fatal, pero en invierno es peor. Tienen la excusa perfecta para mandar los aviones a Vigo o a Santiago, aunque allí haga peor tiempo. Estamos hasta las narices». Si todo sigue así, cualquier día a Alvedro le nace un Einstein.