Más de 200 vecinos de Corrubedo revientan el pleno de Ribeira para exigir el traslado de una fábrica
El alcalde en funciones, Manuel Ruiz, suspendió la sesión después de que el público abucheara a los miembros del grupo de gobierno Más de doscientos vecinos de Corrubedo reventaron ayer el pleno de Ribeira como medida de presión para que el ejecutivo local, que preside Torres Colomer, ordene el traslado de una fábrica que desprende malos olores. El alcalde en funciones, Manuel Ruiz, decidió suspender la sesión, pasadas las ocho de la tarde, después de que se formase un alboroto provocado por el público, que comenzó a sacar pancartas recriminatorias y a abuchear a los integrantes del equipo de gobierno, que abandonó la sala. Los discrepantes se concentraron a continuación en la plaza ubicada en la parte delantera de la casa consistorial ribeirense.
MARÍA JOSÉ MIYARES