Cientos de personas han asistido a su entierro en el municipio de Miño, en el que han vuelto a sonar las gaitas de la Real Banda de la Diputación de Ourense.
La prueba tendrá un final de etapa en Ferrol. Los nacionalistas exigen al gobierno local un informe de los costes y el colectivo de aficionados advierte de que «no será poco».