La decisión transciende un día después de que el presidente de la Generalitat abriera un debate interno en el partido sobre la necesidad de establecer un sistema de financiación autonómica más justo para Cataluña.
El asturiano esperaba al monoraca en la entrada del «pit lane» antes de iniciar la tradicional peregrinación por todos los boxes para saludar a los pilotos.
Aunque el Ejecutivo insiste en que no ha autorizado ningún trasvase del Ebro, pero la propuesta ha suscitado la polémica entre los partidos políticos, el sindicato UGT y las principales organizaciones ecologistas.