La corte, ideada en 1948, se ha convertido en realidad tras la ratificación de 60 estados En una ceremonia solemne en la sede de la ONU en Nueva York, el sueño de crear un Tribunal Penal Internacional (TPI) que juzgue a individuos acusados de crímenes de guerra y genocidios se convirtió ayer en una realidad, a pesar de la oposición de Estados Unidos, Israel y China. Con la ratificación ayer del Estatuto de Roma por diez países, se sobrepasó el número de sesenta (66) requeridos para la creación del TPI, que entrará en vigor el próximo 1 de julio y tendrá sede permanente en La Haya.
MONTSERRAT VENDRELL