El presidente alemán, Christian Wulff, se encuentra bajo sospecha por haber aceptado un crédito privado y por pasar las vacaciones en casas de sus amigos empresarios.
Armamento y partes de explosivo y munición que han sido incautados en diversas misiones internacionales como las de Bosnia, Kosovo, El Salvador, El Congo o El Líbano son algunas de las piezas que se pueden contemplar.
«Quise matar a los soldados», declaró Uka, de 21 años, al comenzar el proceso ante la Audiencia Superior de Fráncfort, donde reconoció que «es acertado lo que la acusación me imputa».