Uno de los testigos presentados por la acusación se retiró del estrado y otro incurrió en numerosas contradicciones El equipo de fiscales de Carla del Ponte no está teniendo muchos éxitos. Después de que el miércoles los jueces rechazaran como testigo a uno de sus investigadores, Kevin Curtis, por considerar que sólo aportaría una «repetición de lo ya escrito en el acta de acusación», ayer, el tercer compareciente, el granjero musulmán Agim Zegiri, se retiró sin que Milosevic pudiera terminar con sus preguntas. «¿Se encuentra en condiciones de continuar con este interrogatorio?, preguntó el juez Richard May. «No, en absoluto. Tengo mis propios problemas y preocupaciones, y por favor...lo siento, por favor». De ese modo expresó que no pudo con la tensión a la que los testigos albanokosovares están siendo sometidos en el juicio a Slobodan Milosevic.
MAITE RODAL Servicio especial