Bush y Putin abren «una era de amistad» con un acuerdo de desarme nuclear
Rusia y EE UU prometieron reducir sus arsenales hasta quedarse en 1.700 ó 2.200 cabezas en diez años Los presidentes George W. Bush y Vladimir Putin proclamaron ayer el inicio de «una nueva era» en las relaciones entre EE UU y Rusia con la firma del tratado de reducción de armas nucleares, a pesar de que persisten fuertes diferencias de fondo. «Hemos puesto final a un largo capítulo de confrontación y abierto una relación totalmente nueva entre los dos países», anunció Bush. Los dos dirigentes estamparon sus rúbricas en sendos ejemplares del bautizado como Tratado de Moscú, que obliga a ambos países a reducir sus respectivos arsenales hasta quedarse en 1.700 ó 2.200 cabezas en diez años. Las diferencias fueron evidentes respecto a Irán.
AGENCIAS