La federación española pretende ignorar una iniciativa que disminuiría de forma considerable la influencia de la UEFA y reportaría más dinero a los grandes clubes
El técnico arousano «pasa» de los cantos de sirena de los clubes de la élite y de las ofertas millonarias para apostar por un club humilde que sueña con el ascenso.
Juntos, pero no revueltos. Los clubes de Primera y Segunda División, reunidos ayer en asamblea extraordinaria en la sede de la Liga de Fútbol Profesional, acordaron por unanimidad respetar los contratos sobre derechos de televisión que tienen firmados el Real Madrid y el Barcelona hasta el año 2008 y acceder a que se puedan retransmitir los partidos de los dos grandes frente a otros equipos.