El secretario general, Ban Ki-moon, y la alta comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, muestran su preocupación por la escalada de violencia en el país.
El dictador culpa a los países extranjeros de las protestas y cree que los responsables son «jóvenes que han tomado drogas». Se ofrece para refundar una nueva República en el país.
Después de los bombardeos de ayer, también mercenarios se han sumado a las fuerzas militares y de seguridad de Libia para reprimir las protestas de los opositores.