La sesión tuvo lugar este lunes en un estudio de North Hollywood, en la que el reciente campeón de la NBA estuvo rodeado por un coro de unas quince personas.
Con su segundo anillo de la NBA, el jugador catalán sigue cruzando fronteras que hace solo unos años parecían infranqueables para el baloncesto español
Se tomaron cumplida venganza sobre los Boston Celtics (83-79) tras la derrota en la final de 2008, en un partido infumable en cuanto a calidad, pero con una concentración de emoción pocas veces igualada.