Además de abastecer a sus clientes con sustancias estupefacientes, en el local desmantelado en Murcia se les permitía el consumo de drogas en su interior. Los clientes participaban para ganar una «narcocesta», que se llevarían en el caso de acertar las dos últimas cifras de los sorteos de Navidad o de El Niño
Pontevedra repartió 250 millones de pesetas en 1986 después de que un error de los niños de San Ildefonso llevase a equívoco a los agraciados con el 03772, un número que se jugó a regañadientes