El 1-3 de la ida es una peligrosa invitación a la autocomplacencia ante un PSG que no tiene que nada que perder y que recupera a Ibrahimovic y Verratti, pero no a Thiago Silva y Motta.
El Celta sufrió una dolorosa derrota ante el Barcelona, en un partido en el que los de Berizzo plantaron cara al líder del campeonato, que sufrió lo indecible para llevarse los tres puntos de Balaídos. El gol de Mathieu decidió el partido.