Bajo el lema «No a la austeridad. Por una Europa social, salarios justos, inverión y empleo», la Confederación Europea de Sindicatos llamó a la movilización.
El organismo demanda un enfoque «verdaderamente cohesionado» de la Eurozona para afrontar la crisis de deuda y señala como «de alta prioridad» la necesidad de un sistema bancario «más fuerte».
Los ministros de Finanzas de la región iniciaron este domingo una reunión de dos días en Luxemburgo, en la que esperan solucionar las necesidades más urgentes de financiación de Atenas.
Este ejercicio de transparencia fue decidio en aplicación de la directiva europea sobre la fiscalidad del ahorro, que pretende hacer desaparecer el secreto bancario.
La Comisión Europea cifró en su día en 500 millones de euros la cuantía de las ayudas ilegales que deberían ser devueltas por las empresas que se beneficiaron en su día de ellas.