Uno de los objetivos prioritarios de la operación desarrollada por la Guardia Civil era un joven de 24 años de A Coruña que realizaba montajes pornográficos con menores, establecía contactos y enviaba «material de muestra».
Boquerón, nécora, o guateque son sólo algunos de los enigmáticos nombres con los que la Policía designa la operación en la que trabaja pero ¿cómo se deciden los nombres?