El Congreso inicia hoy las audiencias para investigar los fallos de la inteligencia estadounidense Continúa el goteo de pruebas que apuntan a un mal funcionamiento de las agencias de inteligencia norteamericanas respecto al 11-S. El pasado domingo la CIA se convirtió en el nuevo centro de la polémica, al conocerse que no reaccionó frente a las informaciones que obtuvo en el año 2000 respecto a dos sospechosos de Al Qaida. Los sujetos resultaron ser dos de los suicidas que secuestraron el avión que se estrelló contra el Pentágono. Las informaciones, desveladas por el semanario «Newsweek», proceden del dossier entregado por la CIA al Congreso, donde hoy comienzan las vistas a puerta cerrada sobre los fallos de la inteligencia.
BÁRBARA CELIS D'AMICO