Gracias a la guerra, el presidente francés, sumido en las cotas más bajas de popularidad, se ha transformado en jefe de Estado firme, decidido y con autoridad
La operación militar contra una parte de la planta de gas acabó ayer con el rescate de 600 argelinos, dos escoceses, un keniano y un francés, y un número indeterminado de muertos y heridos