La suerte cambió con un remate venenoso de Gueida Fofana que contó con la complicidad involuntaria de un defensa norcoreano para dar segura trayectoria de gol al balón.
Los impulsores de esta iniciativa trabajan por la construcción de un mundo justo y sostenible para todos, para ampliar las oportunidades de los niños y las niñas, y para lograr su pleno desarrollo e integración.