Zapatero, aseguró ayer que «no hay novedades» en torno al secuestro de los tres cooperantes catalanes en Mauritania y apostó por mantener la máxima prudencia y discreción «para que las cosas salgan bien».
Alerta sobre la dramática situación en la que se encuentran millones de personas en el Tercer Mundo y advierte de que la violencia es fruto de la desesperación