El Cine Rega de Carballo, tras más de cuarenta años en funcionamiento, se enfrenta a la posible competencia de los multicines Muchos recordarán todavía las butacas de madera del Cine Rega y las cortinas de color verde que caían a ambos lados del escenario. En los años sesenta la gente también hacía cola a lo largo de la calle Fomento para comprar las entradas de la última película de Manolo Escobar. Maruja Rega, propietaria de la sala, asegura que hubo quien quiso pagar el doble por una de las localidades que ya estaban agotadas. Y es que en aquella época las sesiones eran continuas y las sillas llegaban al hall. Desde entonces ha llovido mucho y el Cine Rega se enfrenta ante un posible cierre, dependiendo del público que tengan tras la apertura de los multicines.
E. S.