La desaparición de los objetores obliga a reestructurar la colaboración con las ONG
La Concejalía de Protección Civil se encargará de coordinar el movimiento del voluntariado en la ciudad La «mili» tiene fecha de caducidad en el 2002. A partir de ese año también desaparecerá la prestación social sustitutoria y la figura de los objetores de conciencia, con lo que las organizaciones no gubernamentales (ONG) perderán uno de sus principales recursos. Para tratar de paliar los efectos de esta transición, la Concejalía de Protección Civil se encargará de coordinar la actividad de los voluntarios, que podrán colaborar en función de sus posibilidades con las diferentes entidades existentes en la ciudad. La Plataforma del Voluntariado, que agrupa a varias organizaciones y tiene su sede en el Barrio de las Flores, trabaja ya para reducir al mínimo las consecuencias del fin de la «mili».