«¿Me pone unos chorizos?», pregunta el periodista, que va de incógnito, cual crítico gastronómico. «Los chorizos no son de la casa», advierte la camarera.
Más experiencias:
Hasta el rabo todo es juerga
La romería popular de Armancio Ortega
Pocho firmó, pinchó y cobró
Cuando éramos unos pijos
O Barco de Noé no tiene sauna
A 38 grados en Extrema-Rúa
A pedradas con Tamara
Todas las crónicas
Rubén Ventureira