El mal tiempo obligó ayer a los barcos a volver a puerto una hora antes de lo programado La actividad de los marineros a pie de puerto con un trajín constante de desembarco de fuel, que comienza a ser ya una penosa rutina, demuestra las dimensiones de la amenaza que pende sobre la ría. En una actividad sin descanso, los marineros han extraído de las aguas pontevedresas más de dos mil toneladas desde que el pasado miércoles la marea negra penetrase en las aguas interiores de la ría.