Los firmantes de la protesta, residentes en la Maestranza, critican la falta de una perrera en Marín Una vecina de Marín presentó ayer en el registro del Concello una queja, avalada por cerca de ochenta firmas, en contra de los presuntos «procedementos irregulares» que terminaron con el sacrificio en fechas recientes de dos perros abandonados. Los denunciantes señalaron que un agente de la policía local se personó en la barriada de la Maestranza y recogió a los dos canes, que después supuestamente habría enviado a sacrificar a un veterinario, sin que transcurriese el tiempo legal para ordenar su muerte.
MARCOS GAGO