La extrema derecha europea se alía de cara a las elecciones de mayo, enfundada en una cruzada contra la UE y la inmigración, y apoyada en la desafección de los ciudadanos
Aprueba una ley para que los políticos publiquen su patrimonio y prohíbe que los que reciban condenas por corrupción o fraude fiscal puedan ocupar cargos públicos