Básico, minimalista y económico. El Citroën 2 CV era honesto y sincero. Prometía muy poco pero lo cumplía con creces, posiblemente este fue el secreto de su éxito. Supo adaptarse a unas circunstancias de austeridad económica y, gracias a su robustez, comodidad y mantenimiento, ofreció un modo de vida diferente durante sus 42 años.
Por Óscar Ayerra