Para la madre, además de reforzar el vínculo afectivo con su hijo, disminuye el riesgo de hemorragias tras el parto, así como de padecer osteoporosis y cáncer de ovario y de mama.
«Desde 1990 (el año de referencia de los Objetivos de Desarrollo del Milenio), las complicaciones derivadas del embarazo han costado la vida a alrededor de 10 millones de mujeres», agregó.
Un estudio realizado con ratas descubre un «importante relación» entre la exposición al etanol durante el desarrollo fetal y el comportamiento durante la pubertad.
«A dos semanas de volver al trabajo tras la baja por maternidad... ahí estamos todos, especialmente hijos y madre, intentando deshabituarnos a tanta presencia mutua».