16 dic 2000
Nacen dos terneros siameses unidos por la zona lumbar en una ganadería de Perbes
Cuando Esther Rodeiro visitó a su vaca por última vez en la noche del viernes, pensó en voz alta. «Vaia terneiro imos ter», dijo tras tocar el vientre de Rubia. Lo que no se imaginó era que iba a ser madre de dos siameses que no llegarían ni siquiera a ver la luz. El parto fue más complicado de lo habitual y las dos crias, unidas por la zona lumbar, murieron asfixiadas por el esfuerzo.
ANA RODRÍGFUEZ