En su día lo apodaron «el Che Guevara de África». La muerte de Gadafi se produce en un complejo escenario, entre los macroplanes occidentales para el norte de áfrica y la expectación de Marruecos y Argelia, islamistas moderados se acercan al poder en Túnez y los Hermanos Musulmanes en Egipto.
Las delegaciones rusa y china expresaron su rechazo a la resolución por considerar que tiene «fines destructivos y busca desestabilizar la situación en Siria».
El embajador de Siria ante la sede de la ONU en Ginebra, Faisal al-Hamwi, manifestó por su parte que la resolución es un texto «político y desequilibrado al cien por cien».