El tradicional Meco, que marca el inicia del Carnaval, quedó expuesto en Bendaña a la espera de ser pasto de las llamas El Meco volvió a salir rebelde. Un «porquiño» rodeado de antenas, chorizos y lacones representa a la torre de telecomunicaciones del Pedroso. O mejor, lo que pudo ser y no fue. El símbolo del Carnaval compostelano se dio su paseo habitual por las calles de la ciudad vieja, desde la praza de Cervantes hasta la de O Toural, donde unos doscientos vecinos, buena parte de ellos disfrazados, desafiaban al frío entre bailongos y charangas. El humorista Xacobo Pérez hizo de pregonero. En su agudo discurso repasó en tono satírico la actualidad de Santiago y rindió homenaje a nuestras vacas, «estén tolas ou non».
REDACCIÓN