El objetivo de esta búsqueda exhaustiva es asegurar que se ha hecho todo lo posible para estar seguros de que no quedan restos humanos olvidados en las zonas calcinadas por las llamas
Las llamas se cobraron la vida de más de 200 personas y arrasaron pueblos enteros, llevándose por delante miles de casass y más de 455.000 hectáreas de terreno.
El desastre de Australia equivalió a 500 bombas de Hiroshima simultáneas: las llamas alcanzaban los 50 metros de alto y la vegetación se encendía a un kilómetro del foco