Un queso hongo hecho al modo de los primeros peregrinos del Camino de Santiago, un charcutero que recupera los platos típicos del Mediterráneo y un panadero fan del molete reivindican el poder de la mesa tradicional en el imperio de las estrellas Michelin
La prestigiosa guía gastronómica confundió un pequeño local, con un menú diario de 12,5 euros, con otro restaurante del mismo nombre pero situado en otra localidad