El genial actor fallecido esta semana dejó escrito en su libro «La profesión más antigua del mundo» un compendio de su vida y su carrera, durante la que reconoció haber aceptado papeles mediocres «para pagar la luz»
Tiene una memoria prodigiosa para todo aquello que marcó y vivió en su infancia, algo que también le permite ser crítico con los cambios que se han producido