La Fiscalía de Milán sospecha que en esas dependencias hay justificantes de supuestos pagos a jóvenes que asistieron a las fiestas privadas del primer ministro.
Varios concejales intentaron hacer prosperar una moción de censura que finalmente no se pudo llevar a cabo tras una multitudinaria presencia de residentes que les impidieron el acceso al Ayuntamiento.