El técnico del conjunto compostelano destaca, entre otras muchas cosas, su positivismo, pues es «una persona que siempre ve el vaso lleno aunque solo le quede una gota»
El base del Obradoiro cuida la dieta, practica yoga, toca la armónica, escribe su diario, es estudioso, vive para el baloncesto sin perder de vista que no deja de ser un juego