Los familiares de uno de los presuntos asesinos, que residen en un poblado de Lugo, pidieron protección policial La muerte a tiros de un matrimonio gitano en un poblado chabolista madrileño ha movilizado al colectivo en Galicia, adonde han empezado a llegar miembros del «clan gallego», al que supuestamente pertenecen los tres criminales. Llegan a la comunidad huyendo de la capital de España por temor a represalias. La presencia de habitantes del Pozo del Huevo -lugar del crimen- en Lugo puso en alerta a los gitanos de la ciudad amurallada, que solicitaron protección de la policía por miedo a ser objeto de venganza por parte del «clan extremeño», al que pertenecían los fallecidos. Uno de los presuntos autores de los hechos es el suegro de una mujer de origen lucense, que pudo haber querido vengar la muerte de su hijo, ocurrida hace diez años.
REDACCIÓN