Los enfermos mentales buscan alternativas para romper su aislamiento y acceder al mercado laboral El paro y la incomprensión encabezan su lista de preocupaciones. Los enfermos mentales agrupados en la asociación Albores aprovecharán que el martes se celebra el día internacional de la salud mental para clamar contra lo que ellos ven como una doble exclusión: la que les hace imposible acceder a un puesto de trabajo y levanta un muro entre ellos y el resto de la sociedad, incluidos, a veces, sus seres queridos. Los responsables de este colectivo tienen claro que no es imposible dar trabajo a un esquizofrénico. «No vale cualquier empleo, pero es posible hacerles trabajar en talleres protegidos», asegura Carmen Díaz, trabajadora social del Sergas y una de las impulsoras de la asociación Albores.
C. C.