La cruz de las nuevas infraestructuras
RUTH NÓVOA EN DIRECTO La Autovía de las Rías Baixas mejoró las comunicaciones, pero supuso pérdidas cuantiosas para muchos comerciantes de la provincia Noventa kilómetros de velocidad frente a 105 de asfalto y curvas. La A-52 ha reducido distancias entre Ourense y Vigo. La construcción de esta vía ha puesto la costa a menos de una hora de la capital. El trazado ha traído cambios importantes para la provincia entre los que destaca la mejora de las infraestructuras. Pero hay más consecuencias: el pulso de las localidades de la zona ha cambiado. Los concellos de Ourense, Cenlle, Ribadavia y Melón se acostumbran ahora a una contradicción: la mejora de la calidad de vida de los vecinos -que están más cerca de dos capitales- frente a las pérdidas de los comerciantes.